Rodeada por la precordillera, en el corazón de hondos valles, yace Pismanta, una pequeña localidad sanjuanina de gran afluencia turística debido a sus excelentes aguas termales.


En Pismanta se conjuga la aridez del desierto y el verde profundo del oasis, resultando uno de los más bellos paisajes de la provincia de San Juan